martes, 18 de enero de 2011

El oficio de ser madre.

Salieron como tejo nomás, sin poder frenarlas. Salieron todas juntas, las palabras de mi boca. “Tequedassiniralafiestaytampocopodestenerunsleepover” y en cuanto las empecé a decir, me arrepentí. Hubiera querido tener un botón para poder rebobinarlas. Pero no. Se las dije. A ella. A Sofía, que de haber tenido un segundo nombre habría sido ‘Demanual’. Y se rompió nomás. Se puso a llorar con esos lagrimones que se cuelgan de esas pestañas largas y que a mi me matan. Entre llanto y frustración me trataba de explicar que la profesora esta loca. Ahí nomás, otra vez, habría querido decirle la famosa frase que nos decía aquella directora del secundario con apellido de estación de tren “Cuando vos venís, yo ya fui y vine cien veces”. Pero me la guarde. No era merecedora de tan celebre frase. Esta vez me la pude guardar.
Ahora tengo que ver como deshago lo que hice. La penitencia inmerecida. Me equivoco todo el tiempo. Aprendo con ella. La miro crecer y pienso que ella junto con su hermano, son mi mejor proyecto.


Unas del verano pasado...




 
Reactions:

11 comentarios:

  1. Me emocioné con tu post B. No sé si es porque me imaginé en una situación parecida en el futuro con India o se me vi reflejada en todas las veces que esas palabras que juré mil veces no decir, salen igual de mi boca y ya es tarde para volver atrás. Pero, aunque las cosas dichas no pueden rebobinarse y causan dolor, tristeza, bronca, distanciamiento momentáneo. Pero, a pesar de todo, hay algo que, como mamás, podemos hacer y es sentarnos frente a nuestros hijos y hablarles diciéndole como nos sentimos, que también nos equivocamos y pedirles disculpas. Bueno, eso es lo que hago yo...Un beso y espero que las cosas se aclaren y se sientan bien de nuevo!

    ResponderEliminar
  2. Gracias por tus palabras Gabi! Es verdad lo que decis, yo tambien hablo y le explico. Creo que asi crecemos las dos.

    ResponderEliminar
  3. Cuántas cosas dije que no tendría que haber dicho...y cuántas cosas tengo por decirles que algún día me saldrán!...es un va y viene, un tira y afloje, es la vida y hacemos lo que podemos.... :)

    ResponderEliminar
  4. hay las madres ......
    dejen de martirizarse, si las amamos y al rato se nos pasa che!!!!solo con un perdon y unos mimos

    besos

    ResponderEliminar
  5. ahhhhh que dificil!!!!a mi me pasa todo el tiempo!! las palabras van y vienen! pero los limites tambien son super necesarios! hay que encontrar el equilibrio dia a dia una y otra vez....

    ResponderEliminar
  6. Si B, a mi también me sucede exactamente lo mismo!!! los límites son muy necesarios y es lo que ellos van a recordar y es de que van a aprender y a su vez dar cuando sean padres.
    Igualmente duele ponerlos!! Unos abrazos todo lo cura! Besos

    ResponderEliminar
  7. Es verdad lo de los limites, pero esta vez se me fue la mano...

    ResponderEliminar
  8. Que dificil es el trabajo de ser mamá! cuando tuve a mi hijo, que hoy tiene 9 años, me prometí ser la mejor mamá, jajaj hoy me rio cada vez que me acuerdo. Las intenciones son unas y la realidad es otra, todo es un aprendizaje, ensayo y error permanente, pero siempre con la convicción de que intento hacer lo mejor por el.

    ResponderEliminar
  9. es que vienen sin instrucciones de uso verdad? :)...pero gracias a Dios somos eso MADRES...y eso es maravilloso no?

    ResponderEliminar
  10. Hola Bubu! yo aún no soy mamá pero como alguien te dijo más arriba y es 100 % verdad es que a las mamás se las perdona si bien no todo sí todo lo que uno sepa qus es hecho con amor y sin malas intenciones. Ojalá sea tan buena madre como mí mamá a pesar de sus errores!

    besotes y arriba ese ánimo!

    PD: hermoso tu blog.

    J

    ResponderEliminar
  11. Si a las madres se les perdona, por suerte! El problema es que tienen el cerebro blandito todavia, como de plastilina, lo podes amasar para cualquier lado...

    ResponderEliminar